CORTOS (1): ATREVETE AL CAMBIO

Heráclito y Parménides inauguraron en los comienzos de la filosofía un debate sobre el Ser que está muy presente. Para Heráclito el Ser es algo que fluye, que está en movimiento, que cambia y se transforma. Para Parménides era lo inmutable, la esencia, aquello que permanece constante y que aporta identidad.

Yo me considero existencialista, y por lo tanto creyente del cambio, del somos lo que hacemos y nos construimos y evolucionamos con nuestros actos. De la libertad y responsabilidad individual como punto de partida. Podemos ser mejores, podemos alcanzar nuestras metas. El espíritu del ser humano tiene una fuerza extraordinaria.


Se buscan revolucionarios para crisis grave


Da la impresión, o así nos quieren vender, que la crisis que sufrimos fue un accidente, un día cualquiera estábamos bien y al otro día, crisis bancaria mundial y todo lo que ha venido detrás. Una desgracia, una triste casualidad. Y si alguien es responsable está muy lejos y es anónimo. O le ponemos una etiqueta que nos lleva a un callejón sin salida.

No me creo nada. La crisis es resultado de una lenta degradación política, económica y social. Como la famosa rana que si la calientas a fuego lento se escalda y no salta de la olla, nos hemos ido metiendo lentamente en el agujero.

Y la solución no puede estar en los agentes de la crisis: ni en los partidos, ni en los sindicatos, ni el modelo de estado donde parece que casi nadie está a gusto, ni el modelo económico neoliberal que se ha demostrado claramente ineficaz para tratar a las personas de este mundo con una mínima justicia, ni en una cultura del trabajo cuya máxima aspiración es ser funcionario/a, ni en una ciudadanía que prefiere dedicar horas muertas a ver bodrios televisivos de cotilleo infame a estar en la calle pidiendo soluciones por los más de 4 millones de parados.

Hace falta una revisión a fondo, no vale con una capa de pintura, porque si no esto va para largo, y quien sabe si nos recuperaremos alguna vez. Pero claro, aquí tenemos un problema aún peor, no hay opciones visibles, no hay propuestas ideológicas diferentes, no hay modelos económicos alternativos... No hay revolucionarios con la suficiente fuerza para mover las sacras instituciones, los santuarios de elefantes, los coches oficiales y oficiosos, los todopoderosos bancos (olvidense de la banca pública social que eran las cajas...), ni las multinacionales que pase lo que pase, siguen subiendo tarifas (ya verán la factura de la luz de julio que risa nos va a dar) y ganando más y más...

Mi esperanza es este portal al mundo, la 2.0, la fuerza de la creación de redes, de construcción de un nuevo espacio colectivo.. una nueva ciudadanía informada, implicada, exigente y participativa. Somos pocos, pero tenemos que seguir sumando... quizá ya estén por aquí los nuevos revolucionarios y yo no estoy suficientemente informado. Estaremos atentos.







Reencuentros...

No consigo, o tal vez no quiero, desprenderme de esta piel con un tinte supersticioso. No creo que la razón lo explique todo, y si así fuera, sería mucho más aburrido. Y aunque no soy de preocuparse por ver a un gato negro o una escalera, sí que de vez en cuando tengo sensaciones particulares, corrientes, casualidades, caminos que convergen en una misma dirección.

En este mes han sucedido diversos reencuentros con personas que hace tiempo que no sabía de ellas, me ha alegrado profundamente encontrármelas, saber que les van bien las cosas... Saco dos conclusiones: 1) Que aunque la memoria olvide los afectos quedan en nosotros más tiempo del que pensamos ; 2) Que los caminos de nuestra azorosa vida son extraordinariamente retorcidos.. y quién sabe con quién lom compartiremos...

Me voy a releer las Nuevas revelaciones de Redfield... un cambio se avecina... lo noto en esta piel supersticiosa mía...



Compartir coche

Llegamos ya al mes de julio y las temperaturas suben y suben... y aparecemos, como cada año, en el telediario como las ciudades donde la gente se está achicharrando. Me supongo que tiene que ser un consuelo para el resto, para nosotros, es nuestro momento de triste fama.

Bueno, vamos al tema. El otro día descubrí una muy interesante iniciativa de nuestro Ayuntamiento, de las muchas que tiene cuyo eje es la participación: www.compartircoche.ayuncordoba.es

Después de conocer esta iniciativa y otras muchas, tiendo a pensar que casi todo está inventado. O que para cada problema se han generado un conjunto de soluciones muy válidas.

Pero faltan dos ingredientes más: conseguir que una importante base ciudadana conozca y utilice este servicio, y que los recursos humanos y materiales que se hayan puesto en marcha para gestionar esto, sea el adecuado. Es decir, implicación de todos/as, y aquí tenemos que reconocer que no vamos bien, que cada vez menos personas se sienten parte de una ciudadanía activa. Y que en las administraciones se gestione bien, y ello supone que los recursos, sobre todo las personas, trabajen con eficacia y diligencia (uf!! que tarea pendiente más dificil en nuestro país).

Los poderes políticos deberían pensar que no se puede estar todas las semanas inaugurando cosas para salir en la prensa, porque después se pudren por el deshuso, la falta de cuidado o simplemente el desánimo de ver que no provocan ningún beneficio a la comunidad.

Ahora que estamos en crisis es el momento de la imaginación y de revisarlo todo... en todo caso, ¡enhorabuena por la iniciativa!