Una nueva etapa: dame una palanca y moveré el mundo

No ha sido exactamente una palanca, más bien un iPad el que me ha animado después de un largo tiempo de silencio bloguero a retomar este diario de reflexiones personales. Y en el fondo, ese gustillo por escribir que nunca he dejado de tener y que estaba enterrado bajo las pila de tareas en ejecución.

A mi siempre me ha parecido que contar el año de enero a diciembre no se corresponde con el ciclo vital, al menos con el mío. Los años escolares se adaptan más a un proceso repetido que finaliza y comienza en verano, donde el sol y el descanso nos da una segunda oportunidad para volver a construir nuestro proyecto de vida.

En veranos mudamos la piel, acometemos asignaturas pendientes, realizamos las serenas lecturas que otros momentos del año descartamos, dedicamos más tiempo a aquellos que más queremos y claro esta, salimos de nuestra rutina descansando del trabajo y rompiendo con la monotonía del entorno.

Es el mejor momento de hacer planes, promover el cambio, romper con el hábito y el hastío.

Es la época del renacimiento. Disfrútenlo.


La mentira del cambio

Los que me conocéis, sabéis que me gusta hablar de política. Procuro seguir las noticias, leer opiniones, escuchar la radio y participar (o provocar) tertulias sobre nuestra situación actual y qué podemos hacer. No me conformo con lo que veo, no acepto los mensajes breves y machacones de los partidos dominantes.



Ante las próximas elecciones del 20N estoy realmente indignado. Todo es una gran mentira urdida que se abre camino sin ningún recato. El PSOE víctima de sus errores y torpezas, y pagano de la crisis, cae en picado (lo dicen las encuestas y lo dirán las urnas), le toca pagar la cuota de mala baba de lo mal que lo está pasando la gente.



Y el PP utiliza el slogan que tan bien ha hecho efecto en nuestra democracia: el cambio.

Pero, ¿Qué cambio es el que promueven con tanto ahínco? Después de leer su programa, encuentro retoques, leves variaciones en la melodía pero sin dejar de tocar la misma canción.


Veamos que proponen nuestros adalides del cambio que van de cabeza a la mayoría absoluta:

1) ¿Se propone un cambio en el poder judicial de manera que sea más independendiente? No

2) ¿Se propone modificar el actual estado de las autonomías de forma que se racionalice el gasto y se evite que algunos gobernantes autonómicos utilicen sus instituciones para formentar descaradamente el independentismo? No

3) ¿Se propone reducir significativamente la AAPP local y provincial y racionalizar su gasto? No

4) ¿Se propone un mayor protagonismo del ciudadano, una ley electoral más justa y equilibrada? No

5) ¿Se propone regenerar la democracia de los partidos, con listas abiertas y primarias, disminuir y eliminar prebendas y subvenciones a partidos, sindicatos y organizaciones empresariales? No


Y ya del Rey ni de la Iglesia mejor ni lo mencionamos. Y puedo seguir, porque hay muchas propuestas que he leído estos días y que comparto, por ejemplo:




21 ideas inspiradas en el 15M del diario Público


Seamos claros, los dos partidos mayoritarios PP y PSOE, que juegan descaradamente al bipartidismo con debates como el de mañana lunes 7 de noviembre, no quieren cambiar las cosas de verdad. Y la crisis nos seguirá comiendo las entrañas, y seguiremos siendo más pobres en una sociedad más injusta, se seguirá recortando el estado del bienestar porque sencillamente no lo podemos pagar.

Yo por mi parte pienso vota a un partido que recoge en un % alto qué cosas creo deben cambiar, y no añado más argumentos a los expuestos hoy en El País por Mario Vargas LLosa en su artículo Una rosa para Rosa. Sí, votaré a UPYD, porque hay alternativas de aire fresco, ideas nuevas y, hasta ahora, coherencia... Ah! Lo del cambio es algo pero que muy original...


Oportunidades

 

Desconozco si se trata de un hada madrina que oculta me lanza hechizos con su varita , o que soy un iluso que tengo una mirada extravagante, el caso es que a mi alrededor veo y me llegan muchas oportunidades.

evolution_450x337Precisamente en estos momentos de crisis, creo que hace falta una mirada más inquisitiva, más creativa, más emprendedora… no hay que conformarse con lo que hay (¿mañana estará?), ni pensar que lo que hasta ahora hemos hecho va a seguir funcionando.

Eso no significa que todas las iniciativas prosperen, ni siquiera que haya que abordarlas, pero me sorprende el desánimo de muchas personas que no encuentran salida a la crisis. Hay que contribuir y ayudar a que detecten sus oportunidades, a generar espacios conjuntos, a crecer y madurar. Todos podemos encontrar oportunidades, pero para ello debemos buscarlas.

Como sabéis, andamos inmersos en el proyecto Enclave Social, trabajando por un sector social y ciudadano más fuerte, más comprometido y más profesional.

Entre las propuestas a futuro, hemos abierto una línea para impulsar la formación de profesionales en el ámbito de la inserción sociolaboral: ESCUELADE ORIENTACIÓN PROFESIONAL – EOP. Creemos que existe espacio para aportar, desde la innovación y la renovación conceptual, contenidos, herramientas  y recursos que contribuyan a mejorar los procesos de información, orientación, formación e inserción sociolaboral.

Nuevas oportunidades, nuevas ilusiones… adelante

El fin de una década...

Los fines de año sirven, entre otras cosas, para reflexionar sobre lo que ha sucedido en el año que finaliza y proponernos metas para el siguiente. Siendo fin de década podemos hacer este análisis con una retrospectiva mayor.
Para mi han sido 10 años centrales en mi vida, entre los 28 y 38, donde he construido una familia (me casé el 4 de marzo de 2000), la década donde han nacido todos mis hijos, que han supuesto un salto de madurez importante. Ya no somos jóvenes, ahora de pronto somos padres, y eso cambia la perspectiva enormemente. Como casi todo en la vida, aunque quizá más acusado, hemos tenido nuestras alegría y nuestras profundas tristezas que nos quedarán para toda la vida.
En el ámbito profesional he desarrollado varios proyectos de emprendimiento social, donde he desplegado todo el aprendizaje de la década anterior y he tenido que aprender muchas cosas más, he fracasado, caído, levantado, entusiasmado, decepcionado... Un año muy intenso y, viendolo en perspectiva, tremendamente enriquecedor.
Ha sido también una década donde he caminado junto a muchas personas, que me han enriquecido. Y donde he forjado lazos de amistad y complicidades personales y profesionales que seguro me acompañan el resto de mi vida.
Y ahora con esta maleta nos viene una nueva década, de los 38-48, donde espero que todo lo aprendido me sirva para dar un paso más, para construir nuevas iniciativas, consolidar y crear nuevas amistades, donde mis hijos crecerán y madurarán. Espero, y es mi única petición, salud para todos los que me rodean y para mi... La felicidad es cosa nuestra.
Feliz década

El puzzle y la pelota

Observando a mis hijos veo enormes diferencias entre ellos, a pesar de tener los mismo genes.
Mi mayor es muy activo, principalmente físico, desde que tenía un año no para de pegar patadas al balón. Es el primero en los juegos de carrera y tiene una gran agilidad. Cuando tenía tres años nos dijeron que estaba muy adelantado en coordinación psicomotriz (en otras cosas más retrasado, claro, le faltaba reflexión).

Mi hijo mediano en cambio, acabamos de recibir el informe del colegio y nos dicen que está muy adelantado para su edad, que de reconocimiento de colores, números, tiempos espaciales, capacidad de observación está pero que muy avanzado. En cambio, no le gustan las carreras y es muy tímido. Le cuesta relacionarse con niños y niñas de su edad. Lo que no le dije a la profesora es que el niño tiene una tendencia superlativa a ordenar cosas, que ya de un año lo que más le gustaba son las piezas para hacer castillos, y que de tres años hace puzzles de más de 100 piezas. Y bien recuerdo que el mayor a su edad nos decían que se queda retrasado en conseguir puzzles de 30, que se frustraba muy pronto y lo dejaba.

¿Es un problema? Para mi no, destacar en algo significa un talento que hay que explotar y desarrollar... eso sí, habrá que trabajarse también las carencias para llegar a un mínimo que nos permita tener un equilibrio suficiente. Pero parece que existe una tendencia a evitar que se destaque, como si ello pudiera ofender a alguien.
Utimamente existe una corriente de pensamiento que veo cada vez con más fuerza en los análisis, en las tertulias, en los ámbitos educativos y sociales, en la gestión de recursos humanos... y es el igualitarismo. Todos somos iguales y, sencillamente, es una falacia absoluta.

Cada persona es única, tiene sus capacidades, sus talentos, sus carencias, su experiencia personal, sus mochilas y habilidades emocionales... y pensar que para ser justos hay que darles a todos y todas las mismas respuestas es equivocarse de largo. Lo que a una persona la puede estimular a otra la puede hundir, lo que para unas es un logro para otras es un fracaso, lo que para unas es una meta para otras es una crítica...

Es más, no alcanzaremos la misma formación, ni accederemos a los mismos trabajos, ni a los mismos reconocimientos, ni a los mismos salarios... No podemos ser el colmo de la simpatía y de la diplomacia por más cursos de habilidades sociales que hagamos, no podemos ser Messi por muchas horas que nos entrenemos, ni virtuosos de la música, ni premios nobel, etc. etc.

Por eso el sueño americano es un engañabobos, porque el punto de partida es diferente, no todos y todas pueden alcanzar la meta del éxito en los negocios ni en el trabajo porque ni tienen los mismos recursos ni el mismo punto de partida. La supuesta igualdad liberal que está tan de moda últimamente en cadenas de televisión y tertulias de radio nos lleva a la codicia de los que más capacidades y recursos (que no talentos, y por qué no decirlo, los que menos escrúpulos) tienen y a la miseria de aquellas personas más desfavorecidas.

Conozcamos nuestras capacidades y talentos; así como nuestras limitaciones y construyamos sobre eso.. para algunas personas el reto más grande será aprender a leer, para otros ir a la luna.. perdemos si no participamos, o si nos vence la pereza...
Por nuestra parte, fomentamos el deporte en el mayor pero lo combinamos con actividades de aprendizaje y sosiego como el inglés o la música; y la capacidad analítica en el mediano, con que juegue con su hermano a algún deporte y que fomente relaciones interpersonales... y, claro, intentamos que de la interacción de ambos aprendan el uno del otro...

El orden de las cosas


Un buen amigo me propone una pregunta que encierra una profunda reflexión, ¿qué quieres ser dentro de unos años? Digamos que siete, así que yo ya tenga unos 45 años. Si no te lo has planteado nunca, que es mi caso, la cuestión es ciertamente inquietante.

Lo primero que he hecho ha sido traducir estos números a mis hijos, 13, 10 y 7 años. Bien, bien, parece que vamos a estar entretenidos.

A continuación me he puesto a escribir y conforme pasaba las líneas me decía, ¿es importante? ¿y si no lo consiguieras? y se me iban cayendo las ideas como un castillo de naipes.

Así que vuelvo al folio en blanco y comienzo de nuevo. En primer lugar, quiero estar, diría más, debo estar por mi familia. Parece una tontería, ¿no?, pero la muerte, aunque pretendamos mirarla de reojo, está ahí y es inevitable. Quitando el factor fortuna incontrolable, sí puedo hacer por cuidarme... así que ya tengo un primer objetivo sólido.

Me gustaría tener una cotidianeidad feliz, que en mi familia haya armonía, comprensión, comunicación... dejémoslo en amor con buen rollo.. y que mis hijos sean responsables y respetuosos con los demás, curiosos, esforzados... vaya un segundo objetivo que ciertamente o comencé ayer o ya estoy tardando...

Sí, hay expectativas profesionales, logros académicos, amigos, aficiones, sueños... pero eso viene después... esta es mi primera conclusión a la reflexión... parece que he determinado mi orden de las cosas. Y me gusta. Habrá que estar atento para no perderlo de vista.

El pastelero bautizador 2


Para aquellos que se han creído que después del Heste Lorenso ya acabó todo... siempre se puede dar un pasito más... por supuesto este será mi pastelero de referencia el resto de la vida.. que crack. Este post se lo dedico a Mario, compa, vente a por tu tarta y tu nuevo nombre en tu cumple

Un par de pensamientos erráticos


Mirando como actúa mi Lorenzo, con apenas mes y medio, me vino una idea a la mente.. después de satisfacer nuestras necesidades más esenciales, que para el bebe se ciñen a comer, dormir y sentirse calentito (para los adultos más o menos lo mismo, que sin sexo y con menos ego no se muere nadie), lo siguiente que demanda es el abrazo, la caricia, la compañía, la pertenencia.

Cuando el pasado mayo fotografié este patio de San Basilio, comentamos el mérito que tenía por parte de los dueños mantenerlo todo el año, requería de un esfuerzo continuado, disciplina y constancia. Yo dije sí, pero no es suficiente, hace falta algo más, hace falta amor.

Ya sé que la palabra no está de moda, pero resume perfectamente la demanda de nuestro retoño y el motor de las cosas que merecen la pena en la vida. Sin embargo, pocas veces se menciona, pocas veces nos dejamos guiar por ello. Parece que la conveniencia, el ganar por encima de todo, el ponerse por encima de los demás, el tener más y más, es una brújula más apropiada en estos tiempos. Quizá por eso tanta gente se siente vacía, o se sentirá cuando consiga estos objetivos y vea que no los satisface.

Curioso, me da la impresión que es algo que ya sabíamos cuando apenas teníamos mes y medio y que hemos desaprendido con el tiempo.. soy de los que piensa que la naturaleza es tan inteligente que nos ha dotado de todos los conocimientos necesarios para ser felices, y que nos empeñamos en crearnos otras necesidades artificiales que nos llevan indefectiblemente a la tristeza. Quizá por eso en el tercer mundo son tan felices.

Así que este es nuestro empeño, enseñar a amar a nuestros hijos, que se sientan amados, que sientan el abrazo cercano, que sepan que son especiales en nuestros corazones, que tengan sus momentos especiales, sus sonrisas cercanas, sus secretos compartidos, que sean protagonistas... rodeándolos de todos aquellos que quieran sobre todo darles amor...

...eso claro, sin que caigamos en la trampa de la felicidad (que los padres veteranos seguro que me entienden)... pero eso ya es otra historia

El fracaso

El fracaso tiene mala prensa, ya lo sé, cuando en realidad todos/as a lo largo del día hacemos cosas que nos salen bien, otras regular y otras mal. Cada cual tiene su mochila de conocimientos, sus destrezas y sus déficits. Pero como decía algún autor que no recuerdo, cuando fracasas aprendes una manera de no hacer las cosas, y en el siguiente intento tienes muchas más posibilidades.

Pero claro, el fracaso tiene consecuencias emocionales, y es aquí donde aparece el elemento negativo: en los que se sienten fracasados.

Porque ya no quieren o no se atreven a intentarlo otra vez
Porque se dicen a sí mismos que no valen
Porque se comparan negativamente respecto a los demás
Porque pierden el interés y el atrevimiento por aprender, por innovar, por crear
Porque en definitiva empobrecen su vida ocultos en la concha de lo seguro aunque insatisfactorio

Yo soy de los que piensa que todas las personas tienen talentos que merecen la pena y un gran espacio ilusionante de aprendizaje... y si se fracasa, tengo una experiencia genuina para conseguir el éxito la próxima vez (o cuantas veces sean... es más importante el camino que el destino)

30 días


Hoy Lorenzo tiene su primer cumplemeses, sus primeros 30 días de vida. Aquí lo tenéis con su hermano mayor Román, sereno, curioso y pendiente de su entorno.

En estos días ha tenido que acostumbrarse a su ruidoso hogar, con dos hermanos mayores juguetones, activos, y a veces, un poco molestos. Poco a poco va adaptándose a ellos, a los momentos de sosiego y de algarabía, a las caricias y las borriquerías.

Vamos tomando de nuevo contacto con los biberones y todos sus accesorios, con la caca en los pañales, con el chupete que tiene imán a caer boca abajo, a la desesperación cuando llora y no sabes por qué y la tranquilidad cuando se queda dormido con una ligera sonrisa.

Todos me preguntan ¡Cómo te va con tres! Y digo, pues acoplándonos, acostumbrándonos unos a otros, todo controlado... me falta algo, lo digo aquí: sobre todo, estamos creando nuevos lazos de amor.

Feliz cumplemeses...

Contracorriente

No es la primera vez que utilizan el curioso vocablo contracorriente para definirme. Por lo general, no presto excesiva atención, ni me gusta etiquetar ni me involucro en las conversaciones de personas que les gusta opinar y sentenciar sobre su entorno.

Sí es verdad que tengo un modelo de vida diferente al resultante de una "media estadística" de conductas, pero para mi nunca fue esto ninguna brújula. Hago aquello que creo conveniente, aquello que se acomoda a mis valores, a mis gustos, a mis necesidades, y que encaja con el camino de las personas con las que comparto mi vida. Nada más.

Reconozco que me gusta mucho reflexionar, dedicar tiempo a situarme en el presente y en el futuro. Y creo que aquí es donde está el déficits de muchas personas, que dejan arrastrar su vida por el cauce de la costumbre, del hábito, de la inercia, en definitiva, con el piloto automático puesto de forma permanente.

Estamos en una época donde el tener, tener y tener ha ocupado los espacios más íntimos de la persona, y hemos minimizado el ser. Y no se puede sustituir el amor, la euforia del logro o una conversación profunda por un coche, por mucho que nos vendan que es una "autoemoción".

Quizá por esto está surgiendo con fuerza el coaching y tanta gente a mi alrededor está involucrándose en él. Por que después de tener tanto y tan caro, nos hemos dado cuenta que lo que se ha quedado sin valor somos nosotros mismos.

No es contracorriente, es seguir tu propio fluir.

El caso del andalú mal entendido


Lo cierto es que me marché de la pastelería con la certeza de que estaba todo en orden, celebramos el cumple de Esther un par de días después, ya que en su día estaba "abriendo" el regalo que se ha llamado Lorenzo.

Y le dije como dedicatoria: Felicidades Esther con hache y Lorenzo.. pero claro amigos, lo dije en andalú, así que tuvo que sonar algo así este con hache, o sea heste y lorenso...

Por lo demás, aquí seguimos en nuestro período de adaptación a un nuevo miembro en la familia, y encima lloviendo chuzos de punta, por lo que no podemos ir al parque a que estos "miuritas" como los llamo yo, desfoguen un poco...

¿Se nota que se acabaron las vacaciones?

A primeros de septiembre volvimos a lo cotidiano, fresco y con ganas pero con unos cuando "miuras" que me han tenido entretenido. Los primeros días fueron trabajo y libros a piñón hasta que el día 8 de septiembre (sí, festivo, pero para la UNED no) me examiné de Psicología Diferencial (con resultado óptimo, prueba superada)

Después el trabajo comenzó a llenar mi agenda y Esther se dio de baja, que ya está en su último mes de embarazo, así que los otros dos piratillas me tocan a mi... comprendereis que en este estado el blog lo tenga abandonado (en una escala del uno al diez no está ni en el ranking)

De hecho es estoy escribiendo desde un bonito portátil que desde que regresamos de la playa he abierto tres veces. Que conste, no es una queja, que aquí estoy tan feliz, aunque un poco nervioso esperando que nazca el Lorenzo... el siguiente post será su carita, espero que pronto

En Enclave Social ya tenemos web: www.enclavesocial.org

Cortos (4): el ciclo perverso del consumo de agua embotellada

Este modelo económico no se sostiene, pero los dueños del chiringuito se empeñan en darle una vuelta de tuerca para volver a estar en el mismo lugar. Mientras sigamos en esta senda de consumo desmedido, de tener más que ser, de las modas y, por supuesto, de ser un/a televidente pasivo/a en vez de un ciudadano/a comprometido/a seguiremos destruyendo el sitio donde vivimos y, por ende, el futuro de nuestros/as hijos/as.

Fíjense el absurdo del consumo de agua...



Cortos (3): el poder de una sonrisa

Cuando los antiguos comenzaron a fijar su atención en el ser humano, la primera pregunta ya generó una importante controversia: nacemos como somos, o nos hacemos con el tiempo. A los primeros se les llama innatistas, y afirman que nuestra personalidad está en gran parte definida por los genes; a los segundos, empiristas, y afirman que cuando nacemos somos una tábula rasa (Locke), es decir, somos lo que construimos con la experiencia.

Por mi parte me inclino más por el empirismo. Somos lo que hacemos, como decía Sartre, y ello implica que podemos "construirmos" cada día de forma diferente y que somos responsables de nosotros mismos.

Eso sí, no podemos negar que lo que somos está sobre un soporte físico, un conjunto supercomplejo que reacciona de forma instintiva, como es este caso, con una hermosa sonrisa.





Notas para un nuevo año

Soy de los que piensa, que, independientemente de lo que diga el calendario, los años terminan a finales de agosto. Es en verano donde tenemos un tiempo más prolongado de descanso, de reflexión, de saltar un rato del tren de tu vida y contemplarla.

No me parece extraño, pues, que se produzcan cambios de empleo en estas fechas (ahora como está el mercado, difícil, ya lo sé), que en el último cuatrimestre aumenten las iniciativas emprendedoras, o que por ejemplo que aumenten el número de divorcios...

El verano nos permite un cambio de ciclo, un nuevo reto al que hay que tomarle el pulso. Por ello, os propongo que esas promesas y deseos que hacemos en Año Nuevo los realicemos en estas fechas. Seguro que tendremos más fuerza para conseguirlo, y además nos evitaremos esos trances psicológicos negativos de la vuelta a la rutina anterior. ¡Afronta con ilusión y nuevas metas este curso 2010-11!

Cortos (2): la policía del amor

Los antiguos griegos se preguntaron como podíamos adquirir el conocimiento de este mundo, y básicamente nos dieron dos respuestas antagónicas: una Platón con su mundo de las ideas, inauguró el racionalismo; otra, Aristóteles, prefirió tocar, probar, medir, en definitiva el empirismo. El maestro Sócrates prefirió dedicarse a hacer preguntas y a confesar su ignorancia, una estrategia sin duda ganadora, aunque poco enriquecedora para los demás.

En el siglo XXI, lo que parece que interesa es el consumismo... que es básicamente volver a un estado primitivo rumiante, tragar y no preguntar nada...



Entre olas

Ayer me acosté cerca de la orilla del mar, las olas domadas de la bahía me golpeaban levemente, obligándome a estar pendiente y mantenerme a flote remontándolas. El tiempo pareció congelarse y pasé un buen rato así.

Pensé que, sin olas, seguramente no hubiese estado tanto tiempo, jugar o luchar con ellas me había hecho sugerente el momento.

En cierto modo yo veo la vida así, hay quien la basa en la tranquilidad, en lo seguro, que me lo den todo resuelto, en evitar los problemas, en no tener preocupaciones.. para descubrir que no encuentra alicientes, que no tiene retos, ni metas. Si no arriesgas nada, tampoco conseguirás nada. Y si lo tienes todo, nada tiene valor realmente.

Yo prefiero el camino, la aventura, con sus tristezas y sus alegrías, con sus decepciones y sus misterios.. no me gustaría pensar los últimos días de mi vida que estuve tanto tiempo en la sombra segura, que no recuerde si alguna vez me tocó la luz del sol...
Estos días ando con la lectura de La hora de los sensatos, picado por la curiosidad de este fenómeno editorial que demuestra que las crisis son fuente de oportunidades. Y efectivamente, a este simpático señor a sus 75 años la vida le ha dado una nueva oportunidad de saltar al escenario, dedicado a explicarnos según su particular punto de vista, la crisis y sus soluciones.

Aparte de las opiniones particulares que cada uno tengamos sobre su diagnóstico de la crisis y sus propuestas de soluciones, que están bien para una conferencia simpática pero no para sentarse en un sillón ministerial, donde me parece a mi que las cosas son mucho más complejas; dice algunas cosas muy extrapolables a todos los órdenes de la vida.

Me quedo con una: sus listas. Siempre que se enfrenta a un problema, nos propone que pongamos por escrito qué queremos conseguir, y si son varias personas que se consensúe. Me pongo a pensar la cantidad de veces que se abordan cuestiones sin explicitar claramente qué queremos lograr, hasta donde vamos a avanzar, cuando vamos a considerar conseguido el objetivo (y si todos tenemos el mismo).

Nos confundimos con objetivos etéreos e inconcretos. ¿el objetivo es irse de vacaciones simplemente? o ¿compartir tiempo con tu familia? ¿despejar la mente de tu vida cotidiana o plantearte que cambios necesita tu vida? ¿Divertirnos un poco más y buscar esas sonrisas que nos faltan en la monotonía?...

Yo me llevo en mi mochila cosas que hacer, no tengo remedio, pero hay tiempo para todo, y lo que tengo claro es que la actividad principal será estar más cerca de los míos, hacer castillos de arena con los niños, jugar a las paletas con el Román, mi par de días de cine en pareja (¡¡¡saben cuanto hace que no voy al cine que no sea una película de dibujos animados 3D!!!) y nuestras cenitas en la pizzería Maria Regina, la cervecita con mi padre en el chiringuito, los momentos cocinilla con mi madre, mi entrañable encuentr o con los chocos fritos y las gambas blancas, mi paseíto mañanero por la playa...

E incluyo una cita de este libro que tengo requetesubrayada y que hago mía: "...cuando se va de vacaciones, no piensa me las he ganado, sino voy a recargar pilas, que el año que viene lo tengo que hacer mejor". Pues eso.

pd. En todo caso, me llevo el portátil, así que seguiré en contacto... lo dicho, no tengo remedio

CORTOS (1): ATREVETE AL CAMBIO

Heráclito y Parménides inauguraron en los comienzos de la filosofía un debate sobre el Ser que está muy presente. Para Heráclito el Ser es algo que fluye, que está en movimiento, que cambia y se transforma. Para Parménides era lo inmutable, la esencia, aquello que permanece constante y que aporta identidad.

Yo me considero existencialista, y por lo tanto creyente del cambio, del somos lo que hacemos y nos construimos y evolucionamos con nuestros actos. De la libertad y responsabilidad individual como punto de partida. Podemos ser mejores, podemos alcanzar nuestras metas. El espíritu del ser humano tiene una fuerza extraordinaria.