Reencuentros...

No consigo, o tal vez no quiero, desprenderme de esta piel con un tinte supersticioso. No creo que la razón lo explique todo, y si así fuera, sería mucho más aburrido. Y aunque no soy de preocuparse por ver a un gato negro o una escalera, sí que de vez en cuando tengo sensaciones particulares, corrientes, casualidades, caminos que convergen en una misma dirección.

En este mes han sucedido diversos reencuentros con personas que hace tiempo que no sabía de ellas, me ha alegrado profundamente encontrármelas, saber que les van bien las cosas... Saco dos conclusiones: 1) Que aunque la memoria olvide los afectos quedan en nosotros más tiempo del que pensamos ; 2) Que los caminos de nuestra azorosa vida son extraordinariamente retorcidos.. y quién sabe con quién lom compartiremos...

Me voy a releer las Nuevas revelaciones de Redfield... un cambio se avecina... lo noto en esta piel supersticiosa mía...



2 comentarios:

  1. Los reencuentros tienen esa magia que te hace ver que aunque uno no sea el mismo y posiblemente la otra persona tampoco...queda un poso de afecto y cariño que te permite estar conectado con personas a las que tenías casi olvidadas. El pasado...a veces sin saber cómo...se convierte también en futuro.

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  2. El árbol tiene vistosas flores, las verdes horas y los jugosos frutos y con ello crece y madura... pero también son las raíces que definen lo que es

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